"Una Trayectoria con Historia"
LA ÉPOCA DE GLORIA DE UN HERMOSO BALNEARIO
Hostería de Tejas Verdes: un legado que aún perdura en el tiempo
La hostería de Tejas Verdes fue un famoso lugar turístico que existió en la región y que actualmente alberga a la Escuela de Ingenieros, donde aún se puede apreciar el legado de la majestuosidad arquitectónica de aquella época.
El balneario se sitúa a orillas del río Maipo, lugar famoso por sus flores, su caza y su pesca. Al sur de Llo-lleo, hermoso pueblo que, por razones de su excelente clima, ha perdido ya el destino exclusivo de punto de veraneo, para convertirse en residencia obligada de las autoridades del puerto de San Antonio, de dueños de casas comerciales, etc., por tanto tiene vida permanente.
El balneario Tejas Verdes se extiende sobre la ribera norte del río Maipo, desde el puente que comunica con las Rocas de Santo Domingo hasta pocas cuadras de su desembocadura en el océano y forma un solo cuerpo con el antiguo caserío de la Boca, cuya transformación también ya se inicia, encontrándose aprobado por la Ilustre Municipalidad de San Antonio y el Supremo Gobierno, el plano regulador de este sector tan pintoresco. Se proyecta como de realización inmediata la construcción de una gran avenida que, bordeando la ribera del río, será el acceso directo del balneario a la playa y a través de las grandes plantaciones que ha realizado el fisco en toda esa zona.
Características del balneario
La idea básica ha sido la de fomentar un “balneario modelo”, con todos sus servicios, realzando la exuberante naturaleza del lugar y manteniendo, en lo posible, su carácter agreste. Queda enmarcado entre los cerros que lo separan de Llo-lleo, que también se están urbanizando y la caja del río Maipo, disfrutándose al mismo tiempo de la vista del océano, de tupidos bosques y de las Rocas de Santo Domingo.
Es el balneario fluvial y marítimo a la vez más próximo a Santiago, pues se encuentra a solo ciento cinco kilómetros de distancia.
Como vías de acceso desde la capital tiene el camino al puerto de San Antonio, pavimentado ya en una extensión aproximada de 70 kilómetros y con nuevas faenas en marcha. El resto del trayecto se hace, por ahora, por un excelente camino de ripio y maicillo, cuya pavimentación de concreto también está en proyecto. Este trayecto se puede hacer en automóvil fácilmente en una hora y media, por un camino donde no existen cuestas y donde el paisaje es hermosísimo.
Por ferrocarril, con un costo reducido, se hace el viaje hasta la estación de Llo-lleo, que como se ha dicho, queda a solo un kilómetro del balneario. La empresa de Ferrocarriles del Estado ha resuelto últimamente la electrificación de su línea a San Antonio y proyecta también establecer servicios de automotores con lo que el viaje se hará en las condiciones máximas de seguridad, rapidez y comodidad.
El viaje en automóvil puede realizarse por San Antonio o por San Juan, partiendo desde Leyda, recomendándose esta última vía por lo hermoso de sus paisajes, a través de frondosos bosques, orillando grandes tranques, que en ciertas épocas recuerdan lagos del sur y en parte bordeando el río Maipo.
Existe además, un eficiente servicio de autobuses desde Santiago a Cartagena y viceversa, servicio que de llegarse a feliz término, tras gestiones iniciadas, pasaría por el mismo balneario y dejaría a los turistas en la puerta misma de la hostería o los recogería para su regreso a la capital.
Este balneario, único en su género, tendrá el carácter completo de un caserío colonial y para cumplir tal objetivo se exige como estilos obligatorios de edificación, el misión, el californiano o el español y solo utilizando materiales sólidos.
A fin de facilitar a los compradores de sitios la edificación de sus casas, el mismo balneario ha establecido una obra propia de ladrillos, adobes y tejas, lo que permite obtener estos materiales a precios muy inferiores de los que se pagan en la zona o en Santiago. Muy cerca del balneario existen canteras que proporcionan piedras de excelente calidad a precios muy moderados.
En Llo-lleo funciona la barraca y fábrica de puertas y ventanas de don Ángel Martínez, quien asegura la provisión de maderas a los mismos precios de Santiago.
La arena y ripio pueden obtenerse a precios muy bajos, a veces hasta cerca de un cincuenta por ciento menos que en Santiago. Debe llamar especialmente la atención el hecho de que la arena es de inmejorable calidad y que a juicio de los entendidos exige una menor dosis de cemento para las mezclas.
En un lugar cercano al balneario (camino a San Juan; Lo Gallardo), funciona la gran fábrica de baldosas, tubos y tejas de cemento, granito artificial, artefactos sanitarios, etc., de propiedad del activo industrial Don Ignacio Cerda, quien ofrece estos materiales e implementos a precios satisfactorios.
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